Rubén lo tenía claro desde el principio.
Quería representar en todo el frontal su visión sobre la «creación de la vida humana». En esa visión se mezclaba evolución y misticismo, humanidad y cosmología, humanidad y divinidad.
Me dio libertad total de diseño, y basándome en el espacio que me proporcionaba, los elementos que quería incluír (ADN, pirámides, constelación, alien, humano, etc) y todas las ideas que quería plasmar, llegamos a este tatuaje.
Una de mis piezas favoritas sin duda!
Negro y Gris